Áreas de defensa
En resumen
Son los delitos que dañan a una persona concreta: su vida, su cuerpo, su salud, su libertad para decidir, su intimidad o su buen nombre. El Código Penal los agrupa en los primeros títulos de su libro II, desde el homicidio (título I) hasta los delitos contra las relaciones familiares (título XII).
En la práctica, la mayoría de los casos que vemos en Alicante nacen de una pelea, una discusión que se va de las manos, mensajes amenazantes o una denuncia entre conocidos. Cada situación tiene una respuesta penal distinta, y conviene saber cuanto antes en cuál encaja la tuya.
Si eres la persona investigada, lo primero es no declarar sin asesoramiento y preservar las pruebas que te favorecen: mensajes, testigos, cámaras o partes médicos. Revisamos el atestado, el parte de lesiones y la versión de cada parte, y preparamos tu declaración. Si te han detenido, acudimos a comisaría o al juzgado de guardia. Muchos de estos asuntos se tramitan como juicio rápido.
Si eres la víctima, te ayudamos a denunciar, a pedir medidas de protección y a ejercer la acusación particular para reclamar la indemnización que te corresponda.
Esta web no trata los casos de violencia de género o doméstica. Para esos asuntos, Celeste Pérez dirige un despacho especializado en abogadaviolenciadegenero.com.
Depende del resultado. Si la otra persona necesitó tratamiento médico o quirúrgico además de la primera asistencia, es un delito de lesiones del artículo 147.1 del Código Penal, castigado con prisión o multa. Si solo hubo una primera cura, la pena es de multa. Un empujón o golpe sin lesión también se castiga con multa (art. 147.3).
Sí. Las amenazas pueden cometerse por cualquier medio, también por mensajes o redes sociales. Lo relevante es el contenido del mensaje, su seriedad y el contexto en que se envió. Guarda la conversación completa, no solo una captura, porque el contexto suele ser decisivo para la defensa.
Como investigado tienes derecho a no declarar y a no confesarte culpable. Antes de decidir qué hacer conviene que tu abogado haya visto la denuncia y las pruebas. Muchas veces es mejor declarar, pero solo después de preparar bien la declaración con quien te defiende.
No es obligatorio, porque el fiscal también acusa, pero tener abogado propio como acusación particular te permite proponer pruebas, recurrir y defender mejor tu indemnización por las lesiones, los daños morales y los gastos que hayas tenido. También puedes pedir medidas de protección.